¿Recordáis nuestra entrada sobre las 5 tendencias en materiales para 2019? ¿Sí? Pues hoy os ampliamos la información sobre una de ellas: el Vidrio Fotovoltaico.

El vidrio fotovoltaico consiste en el vidrio tradicional, al que se le añade un revestimiento fotosensible. Este revestimiento compuesto por silicio amorfo es el encargado de convertir la luz solar que le llega al vidrio en energía eléctrica, siendo altamente eficiente hasta con cielos nublados.

Sabemos que con esta descripción os preguntaréis, ¿y en qué se diferencia con una placa fotovoltaica tradicional? La respuesta es sencilla: ¡este vidrio puede ser transparente!

La transparencia, junto a la sencillez del método de obtención de electricidad, es lo que permiten que las aplicaciones del vidrio fotovoltaico sean tan interesantes, y es que técnicamente puede usarse en sustitución de cualquier objeto que tenga un vidrio o cristal.

De esta manera, ahora mismo se pueden encontrar en el mercado diversos vidrios fotovoltaicos que configuran las fachadas de los edificios, proporcionándoles así electricidad y facilitando el autoconsumo. Pero aquí no queda la cosa, ya que podríamos ver en un futuro cercano que por ejemplo nuestras ventanas nos proporcionan electricidad, las marquesinas con enchufes para recargar el teléfono móvil mientras esperamos al autobús, o que directamente nuestros propios teléfonos se recargan mientras los usamos por la calle al estar expuestos al sol.

Además de todas las aplicaciones potenciales que comentamos, cabe destacar que estos vidrios presentan una gran protección frente a la radiación ultravioleta e infrarroja del sol, y a su vez proporcionan un gran aislamiento acústico y térmico.

¿Qué os han parecido? ¿Tenéis pensado usar el vidrio fotovoltaico en 2019? Cuéntanoslo en nuestras redes ó escríbenos a nuestro mail.