Debido a la creciente demanda de los mercados, la actividad industrial se incrementa a pasos agigantados. Para adaptarse a esta situación, las fábricas necesitan producir cada vez, lo que supone un mayor consumo de recursos, materias primas y, por supuesto, un aumento notable en la generación de residuos industriales.

Este último punto, la generación de residuos industriales, es uno de los temas más críticos a los que se enfrenta nuestro planeta en la actualidad. Para solventar este problema, cada vez se está trabajando más en la transformación del modelo económico lineal actual a un modelo económico circular, en donde se priorizará la reutilización de residuos frente al uso de materias primas vírgenes.

Dentro de este marco, en el blog de hoy os contaremos que tipos de residuos industriales hay, cuales se pueden reaprovechar y la metodología de trabajo que seguimos en ATRIA para reincorporar estos residuos industriales al tejido industrial.

¿Qué es un residuo industrial?

Los residuos industriales, como su propio nombre indica, son aquellos que se generan como resultado de cualquier actividad industrial. Procesos como la fabricación, transformación, utilización, consumo, limpieza o el mantenimiento de los procesos industriales tiene como consecuencia la generación de diferentes tipos de desechos, conocidos comúnmente como residuos industriales.

Estos residuos industriales deben de ser gestionados correctamente por el productor, que tiene la obligación de desprenderse de cada uno de ellos. Hasta ahora, muchos residuos han sido llevados directamente a vertedero, sin embargo, el modelo económico circular pretender reaprovechar la máxima cantidad posible de residuos para reducir su impacto y, por lo tanto, el consumo de futuras materias primas.

Por este motivo, las empresas, que cada vez están más comprometidas con el medio ambiente, están adaptando sus procesos de fabricación para poder utilizar los residuos que generan como un recurso más. Esta dinámica se está convirtiendo en un aspecto clave dentro de cualquier sector industrial.

¿Qué tipos de valorizaciones existen?

Dependiendo de las características del residuo (estado físico, composición o cantidad que se genera, entre otros) existen diferentes opciones para su reaprovechamiento o valorización. Por ello, cada vez son más las iniciativas llevadas a cabo por parte de empresas y organismo para encontrar las vías de valorización más adecuadas para los diferentes residuos industriales que se generan dentro de cada sector industrial.

A continuación, os indicamos por orden de prioridad las opciones de valorización más interesantes para cualquier tipo de residuo industrial. 

  • Reaprovechamiento del residuo. Por encima de cualquier otra opción de valorización, si un residuo puede ser directamente reutilizado en otro proceso industrial, esta debe de ser la principal vía de gestión. El motivo es que no será necesario un proceso de transformación del residuo para adaptarlo al nuevo proceso o uso. De esta forma se reduce el impacto medioambiental, económico y energético.
  • Valorización material del residuo. Este tipo de valorización se fundamenta en la obtención de materiales, o compuestos de interés, a partir del residuo industrial generado. Estos materiales, o compuestos, se recuperan para poder ser reincorporados a un nuevo proceso industrial, en sustitución de una materia prima virgen. Mediante este tipo de valorización, se reduce principalmente el impacto ambiental, mientras que el impacto económico y energético dependerá de las necesidades de transformación que del residuo para obtener los compuestos de interés.Para llevar a cabo la obtención de los compuestos interesantes de un residuo o acondicionarlo para el nuevo proceso, existen una gran variedad de procesos de transformación. Algunos de los más característicos son: secado, triturado o separación mediante diferentes técnicas químicas o físicas entre otros.
  • Valorización energética del residuo. En este caso, la valorización tiene como principal objetivo la obtención de energía a partir de la incineración de residuos. Es una opción interesante, sin embargo, este tipo de valorización está fuera del plan estratégico de la Comisión Europea. El principal objetivo es la mitigación del cambio climático, ya que la producción de energía a partir de residuos supera los límites de emisión de CO2 establecidos (<100g CO2 eq/kWh).
Por lo general, si el residuo lo permite, la estrategia más recomendable es la de reaprovechar el residuo directamente en otro proceso o uso, sin necesidad de procesos de transformación. En el caso de que no sea posible, se recomienda realizar el menor número de transformaciones hasta obtener el compuesto de interés, de esta forma se reduce el coste económico de la valorización y puede competir con una materia prima virgen. Por último, si no es posible obtener materiales de valor a partir de un residuo, se recomienda la valorización energética que menor impacto tenga en el medio ambiente.

Tipos de residuos industriales

Existe un amplio abanico de residuos industriales. Dependiendo del proceso en el que se generan, los compuestos que contienen, el estado físico o la peligrosidad, los residuos industriales se pueden clasificar de numerosas formas. En este caso, pensando en reutilizar el residuo o reaprovechar los materiales que contiene, hemos clasificado los residuos de acuerdo a los materiales principales que lo forman:

  • Residuos orgánicos. Como su propio nombre indica, estos residuos se componen principalmente de diferentes compuestos orgánicos, que pueden provenir de actividades agroalimentarias o de otro tipo de actividad. Atendiendo al volumen de residuo, los más comunes son los residuos generados dentro del sector agroalimentario. Los residuos agroalimentarios son un grupo muy interesante, puesto que pueden contener compuestos con un alto valor añadido. Un claro ejemplo de este tipo de residuos son los sobrantes de frutas que se generan durante los procesos de fabricación de zumos. Por lo general, estos restos son residuos cuyo valor es muy bajo y necesitan espacio para ser secados o procesos de transformación. Sin embargo, a partir de estos residuos es posible obtener compuestos con alto valor añadido para su utilización en cosmética o limpieza. Dentro de este grupo también encontraríamos a otros productos como los disolventes o pinturas, que también resulta interesante reutilizar o valorizar, puesto que tienen un gran impacto medioambiental y elevado precio en algunos casos.
  • Residuos plásticos. A pesar de ser compuestos orgánicos, debido a la gran cantidad de plásticos que se genera en la actualidad, lo consideramos un grupo aparte. Hoy en día, los plásticos se han convertido en uno de los materiales más usados en todo el mundo. El principal motivo es su bajo coste, lo que ha ocasionado que, hasta ahora, se haya priorizado la fabricación de nuevos plásticos antes que la reutilización. De los 300 millones de toneladas de residuos plásticos generados, solo se recicla un 14%. Dependiendo del tipo de plástico que se desea reutilizar, o de los aditivos que contiene, se debe recurrir a un proceso de recuperación o a otro. Por ello, es muy importante identificar el plástico principal, los procesos de separación necesarios y el objetivo final.  Es importante destacar que no todos los plásticos son fáciles de reciclar, sin embargo, cada vez existen mejores técnicas de transformación para dar nuevas oportunidades a este tipo de residuos plásticos.

    Un ejemplo claro de reutilización de plásticos es el que se lleva a cabo con las equipaciones deportivas de algunos equipos de futbol, que se fabrican a partir de uno de los principales residuos plásticos en el mundo, las botellas de plástico.

    Este proceso se puede lograr con otro tipo de plásticos, ya que la versatilidad que tiene a la hora de fabricar nuevos productos con ellos es muy grande y variada.

  • Residuos metálicos. A diferencia de los plásticos, los metales no son materiales tan baratos, por lo que, en muchas ocasiones, resulta necesario recuperarlos para nuevos procesos. Dentro de este gran grupo de residuos, el ejemplo más claro de recuperación de metales se da en los residuos electrónicos ya que contienen metales preciosos de alto valor en el mercado.
  • Residuos textiles. Este tipo de residuos crece cada vez más debido a la poca duración de las prendas actuales o a los numerosos cambios de moda del mercado. Por ello, debemos hacer frente a la gran cantidad de residuos textiles que se generan. En la actualidad, existen diferentes opciones para valorizar o reutilizar este tipo de residuos.

    Un ejemplo es la fabricación de paneles para interiores a partir de restos textiles.

  • Residuos mineros. Debido a la naturaleza de este sector, se producen grandes cantidades de residuos. Estos, por lo general, tienen un valor muy bajo y un peso muy elevado. En nuestro caso, aprovechando las características de estos residuos hemos conseguido reutilizarlos como contrapesos de bajo coste.

Beneficios de valorizar un residuo

Como ya os hemos contado en post anteriores, el reaprovechamiento de residuos o la valorización no tienen como único beneficio la reducción del impacto ambiental. A continuación, os indicamos algunas otras ventajas:

 

  • Reducción de los costes de transporte y gestión. Una menor cantidad de residuos generados supone un menor coste de gestión y de transporte.
  • Mejora de la rentabilidad económica de procesos. La valorización de residuos y subproductos cada vez es más importante a nivel económico. El principal motivo es que la utilización de materiales recuperados, del propio proceso o de otros procesos, supone una reducción de costes muy importante respecto a la compra de materias primas nuevas. Además, la reducción de la gestión de los residuos puede tener un impacto muy positivo en la rentabilidad económica de cualquier proceso.
  • Creación de nuevos negocios y puestos de trabajo. Debido a la necesidad de implementar la valorización de residuos en las industrias y en la sociedad, cada vez son más las empresas que necesitan nuevos puestos de trabajo relacionados con esta actividad. Además, existen nuevos modelos de negocio que centran su actividad en la valorización de residuos.
  • Mejora de la imagen de marca. Las empresas que apuestan por reducir el impacto medioambiental de sus productos o procesos cada vez están mejor vistas por la sociedad y por el consumidor final. Por ello, cada vez es un aspecto más importante a nivel de marketing.

¿Cómo valorizar un residuo industrial?

Con el fin de encontrar la mejor solución posible para cada residuo, en ATRIA estudiamos cada caso de forma individual. Para ello, seguimos los siguientes pasos:

  1. Caracterización del residuo o subproducto. Para determinar las posibilidades que tiene un residuo o subproducto, es fundamental conocer su composición.
  2. Selección de la mejor oportunidad. Buscaremos las mejores vías de reutilización y valorización con el fin de reintroducir el residuo a la cadena de valor.
  3. Tratamientos necesarios. Si el residuo debe de ser acondicionado para incorporarlo a otro proceso, se estudiarán las técnicas necesarias.
  4. Pruebas y prototipos. En el caso de que sea necesario validar una idea, en nuestro laboratorio fabricamos prototipos y llevamos a cabo pruebas de concepto, validaciones y demostraciones, tanto del tratamiento como de la aplicación final.
  5. Industrialización. Todos los proyectos que realizamos tienen sentido industrial, por lo que esta etapa está presente a lo largo de todo el proyecto. Una vez finalizada la validación, nuestro equipo de ingenieros se encargará de industrializar la idea.

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