Los robots colaborativos son equipos diseñados para interactuar físicamente con las personas en un entorno laboral, pudiendo compartir un espacio colaborativo, de forma que se facilitan las labores de trabajo y comunicación entre robots y humanos.

Concepto de cobot ¿Qué son los cobots?

La aparición de estos robots se produce en la década de los años 90, siendo apodados como cobots debido a la unión de las palabras “colaboración” y “robot”, definiendo de esta forma que se trata de un robot diseñado para colaborar. En los últimos años, los avances producidos en sensores y en tecnologías de automatización, así como la irrupción de la denominada industria 4.0, ha permitido que la presencia de este tipo de robots en las industrias aumente significativamente.

Diferencias entre cobots y robots industriales

Los robots que conocemos tradicionalmente, denominados robots industriales, están pensados para trabajar de forma autónoma, mientras que los cobots están diseñados específicamente para trabajar en trabajos colaborativos con humanos. Por tanto, la presencia humana es la mayor diferencia existente entre estos dos tipos de robots.

Principales ventajas de los robots colaborativos

Las principales ventajas que tienen los robots colaborativos, y que están propiciando su instalación en las fábricas, son la seguridad que aportan, su facilidad de uso y su precio moderado.

Como hemos comentado antes, los avances producidos en la sensórica hacen posible que la seguridad de este tipo de máquinas haya aumentado considerablemente. Algunos de los sensores más destacables son los de fuerza y los de visión para evitar colisiones.

Su simplicidad tanto a la hora de su instalación como a la hora de usarlos, hacen que muchas empresas se fijen en este tipo de robots. Esto incita de alguna manera a que pequeñas o medianas empresas que no tenían especial interés por incorporar la robótica a sus cadenas de producción, lo hagan, obteniendo grandes resultados.

Respecto al precio, destacamos lo económicos que son, en gran parte por no requerir zonas de seguridad, vallados y lo compactos que son. Este tipo de robots tienen flexibilidad funcional, lo que nos permite asignarnos a múltiples aplicaciones sin apenas realizar modificaciones. Respecto al coste, en comparación con los robots industriales, es inferior y en general, en la mayoría de los casos, se amortiza en menos de un año.

Otro beneficio que nos aportan los cobots respecto a los robots industriales, sería su facilidad de traslado, dado que los tradicionales se instalan en un sitio fijo y los colaborativos podemos moverlos de un sitio a otro en función de las necesidades de la empresa.

Aplicaciones comunes de los cobots

Los cobots liberan a las personas de realizar las tareas más peligrosas, repetitivas y pesadas, de forma que reducimos el número de lesiones y bajas que se producen en la empresa. Algunas de las aplicaciones más comunes de este tipo de máquinas serían:

  • Desmoldeador: dotando a la herramienta con ventosas podemos recoger las piezas de un molde de inyección.
  • Pick and place: una de las tareas donde más se usan este tipo de robots, dado que nos permite automatizar de forma muy sencilla las tareas repetitivas de coger y almacenar las distintas piezas que nos van llegando.
  • Pegado, dispensado y soldadura: se realizan este tipo de procesos en los que obtenemos gran calidad de acabado.
  • Otras aplicaciones comunes podrían ser: atornillado, pulido, control de calidad a través de visión artificial…

Como hemos visto a lo largo de este blog, el aumento de la instalación de los robots colaborativos en la industria aumenta de manera considerable, y desde ATRIA estamos listos para ayudar a tu empresa a dar este paso, ¡contáctanos!

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