La robótica colaborativa avanza cada día y nos ofrece una serie de ventajas y beneficios con su uso. En el post de hoy hacemos un breve repaso a qué son los cobots y sus características, qué modos de colaboración tienen, cómo se utiliza la robótica colaborativa en la industria, sus ventajas y beneficios, y las aplicaciones más habituales.

Qué son los cobots y sus características

Los robots colaborativos son equipos diseñados para interactuar físicamente con las personas en un entorno laboral, pudiendo compartir un espacio colaborativo. Se facilitan las labores de trabajo y comunicación ya que están diseñados para este fin.

Los cobots garantizan, gracias a su diseño, la seguridad de los trabajadores cuando interactúan entre ellos. Las características que permiten que esta interacción sea segura son: los sensores incluidos en las articulaciones que miden y controlan la fuerza y la velocidad de los mismos y, el tipo de materiales que se utilizan para su fabricación, más ligeros y con menos aristas, entre otros.

Modos de colaboración de los cobots

Como ya hemos dicho, los robots colaborativos permiten interactuar con los trabajadores de producción, reduciendo su carga de trabajo. Se pueden encargar de realizar los trabajos más exigentes y menos ergonómicos. Sus características de diseño garantizan la seguridad de esta colaboración, además, son versátiles y el espacio que necesitan para ser instalados es reducido. En según que casos, son necesarios dispositivos de seguridad y protección adicionales, aún así, estos están diseñados para ahorrar espacio y disminuir la complejidad en su instalación.

Las personas ofrecen la capacidad de resolver problemas y aportan destreza a las tareas que realizan, por otro lado, los cobots ofrecen fuerza, y precisión en las mismas. Por lo que juntos, son la pareja perfecta.

Existen varios modos de trabajo:

 

    • El hombre y el cobot trabajan en el mismo espacio de trabajo por lo tanto coexisten en una misma zona sin vallas de protección. Aun así, trabajan en tareas distintas y de forma independiente coexistiendo en el mismo espacio.
    • Los cobots y los humanos también cooperan en un mismo campo de trabajo, sucediendo diferentes tareas en un mismo proceso, sin interacción directa entre ellos.
    • Por último, los hombres y los cobots pueden colaborar interactuando entre sí, mientras trabajan ambos sobre un mismo componente.

Además de la colaboración con los trabajadores, los cobots se integran perfectamente con otros equipos y sistemas periféricos implicados en un proceso productivo como PLC o CNC entre otros. Algunos de ellos utilizan protocolos de comunicación como Profinet o TCP/IP, por lo que están perfectamente adaptados para su integración en los procesos actuales con las automatizaciones ya existentes en las plantas productivas.

Robótica colaborativa en la industria

Los robots colaborativos permiten automatizar tareas sin realizar grandes cambios en las líneas de producción, lo que resulta una gran oportunidad para la pequeña y mediana industria. Esto sumado a la posibilidad de trabajar junto con los humanos supone una gran ventaja frente a la robótica tradicional evitando costosos vallados y mejorando la seguridad de las personas. Además, los cobots, son fáciles de programar y su integración es sencilla lo que facilita también su implantación en este tipo de empresas.

En España gran parte del tejido industrial está formado por pequeñas y medianas empresas, por ello, la robótica colaborativa es un gran avance para la automatización en todos los sentidos. Es capaz de llegar hasta donde la robótica tradicional no había sido capaz hasta ahora.

Por otro lado, las industrias más automatizadas como la del automóvil también tienen la oportunidad de incluir los cobots en su producción ya que, dan apoyo a los trabajadores y realizan de forma precisa tareas en las que no se aporta valor al producto. Además, se pueden ocupar de realizar las tareas menos ergonómicas que provocan lesiones y de tareas peligrosas.

Ventajas y beneficios

La principal ventaja de los robots colaborativos es la posibilidad que ofrecen de trabajar junto a los trabajadores sin sistemas de seguridad adicionales, ni un gran espacio de trabajo. Por supuesto, la aparición de estos robots ha supuesto la creación de nueva legislación donde se definen los nuevos requisitos de seguridad y uso de los mismos.

Por otro lado, tanto la instalación como la programación de los robots colaborativos es mucho más sencilla que la de los robots tradicionales. La interfaz de programación es intuitiva y sencilla de utilizar, además existe la posibilidad de mover manualmente el robot y grabar los puntos y posiciones deseados, para luego registrarlos y que realice los movimientos de forma automática. También la instalación es sencilla al no requerir de grandes espacios ni sistemas de seguridad.

La sencillez a la hora de instalar estos robots los hace muy versátiles ya que es sencillo moverlos y programarlos de un puesto a otro, para que realicen otra tarea distinta.

Otras de las ventajas que tienen los robots colaborativos son:

  • Aumento de la precisión: la incorporación de los cobots puede reducir errores de la gestión manual e incrementar la precisión de distintos procesos.

 

  • Aumento de la seguridad: los cobots pueden realizar operaciones poco ergonómicas o peligrosas, evitando así, posibles lesiones. También pueden trabajar en entornos de riesgo como gases, virutas u objetos afilados..

 

  • Aumento de la productividad: los robots colaborativos operan de forma continuada sin ninguna interrupción. De esta forma, pueden dar apoyo a los trabajadores en las tareas repetitivas y con mayor esfuerzo físico, mejorando el rendimiento.

 

  • Flexibilidad y escalabilidad: los cobots pueden adaptarse a múltiples tareas y gracias a su fácil instalación se pueden mover de un puesto a otro, para realzar otras tareas.

Aplicaciones de los robots colaborativos

Como ya os hemos dicho, los cobots son especialmente útiles para realizar tareas repetitivas, manipulación de cargas pequeñas o ensamblajes. Algunas de las aplicaciones en las que se puede utilizar un robot colaborativo son:

  • Alimentador CNC u otras máquinas: Las tareas de alimentación son repetitivas y no aportan valor al producto por lo que pueden ser realizadas por un robot colaborativo que se adapta al entorno de trabajo y que convive con los trabajadores.
  • Pick and place: Las tareas de pick and place son también repetitivas, los cobots aumentan la precisión y disminuyen los desperdicios. Además, incluyendo otras tecnologías como la visión artificial se pueden realizar aplicaciones de bin picking con este tipo de robótica. ¡Ya sabéis que para nosotros la visión artificial y la robótica colaborativa son la pareja perfecta!
  • Montajes o ensamblajes: Los cobots pueden reducir el tiempo de montaje, incrementando la velocidad de producción y mejorando la calidad, así como realizar tareas repetitivas de testing.
  • Acabado superficial: tareas de pegado o cromado, son delicadas y requieren de una habilidad muy específica y delicadeza. Con los robots colaborativos y sus sensores incorporados se puede realizar este tipo de aplicaciones con gran precisión.
  • Soldadura: Los trabajos de soldadura se realizan con una mayor precisión y evita los riesgos derivados de esta tarea como quemaduras o cortes.

La integración de robots colaborativos es un gran paso para la mejora de procesos, como habéis visto, se puede aplicar a diferentes sectores y a empresas de todos los tamaños lo que facilita la automatización.

¿Quieres utilizar robots colaborativos en alguno de tus Proyectos? ¡Contacta con nosotros o llámanos al 876715051!

¿Necesitas ayuda?

¡Ponte en contacto con nosotros! 
Contacto
close-link