Hace no mucho tiempo, nos parecía totalmente futurista el no tener que conducir físicamente para que nuestro coche nos llevara del punto A al punto B sin tener que tomar el control, pero ese día está más cerca de lo que pensamos.

En el blog de hoy os contamos qué es un coche autónomo, que tecnologías hacen que el coche sea autónomo, cuál es la clasificación que tienen según su nivel de autonomía y los modelos actuales que incorporan estas tecnologías. ¿Arrancamos? O mejor dicho “Arranca KITT”.

¿Qué es un coche autónomo?

Un coche autónomo es el que, con una serie de sensores y lógica informática es capaz de interpretar el mundo que lo rodea y conducir por este como lo haría un ser humano sin su intervención o con su asistencia parcial.

Estos sensores permiten obtener información de la ubicación de los otros vehículos, su posición, la distancia y el carril por el que circulan. Esto, junto con información GPS y mapas suficientemente precisos, indican al coche en todo momento su situación y los elementos a su alrededor. En algunos casos también permite adaptarse a las condiciones climatológicas.

Las tecnologías que permiten que el coche sea autónomo

Se están utilizando diferentes tecnologías para el desarrollo de los coches autónomos. Os explicamos las más utilizadas:

Por ejemplo, la navegación a través de cámara situadas alrededor del vehículo utilizada por Tesla . Este sistema de conducción autónoma se basa en una combinación de 8 cámaras, 12 sensores de ultrasonidos de apoyo y un radar delantero. En conjunto, el coche es capaz de “ver” el entorno e interpretarlo como lo haría una persona, pero con unos reflejos superiores.

Otro sistema que están usando empresas como Google, Ford, Toyota/Lexus, Nissan o Volkswagen es el LIDAR. El LIDAR es un emisor de rayos laser rotatorio, que suele ir ubicado en el techo de los vehículos y que se encarga de reconstruir el entorno 360 grados alrededor del vehículo. A través de esta emisión de rayos y su reflexión es capaz de crear un mapa digital de los obstáculos a su alcance, y junto con sensores de apoyo como el caso anterior (ultrasonidos, radares) lo interpresa y actúa en con secuencia.
Al margen de los sistemas principales que se han mencionado (cámara, LIDAR), también se utilizan tecnologías de apoyo que se emplean para mejorar la información captada, otro tipo de señales que proporcionan una valoración completa del entorno.

Estas tecnologías son los sensores de ultrasonidos empleados para distancias cortas, pero que por su bajo coste permiten tener una sensórica perimetral ya no solo para la navegación de los vehículos, sino para la seguridad en el estacionamiento de estos.

Otro sistema muy extendido son los radares, que a diferencia de los LIDAR emiten ondas de radio que rebotan en los objetos y suelen funcionar mejor en condiciones climatológicas adversas.

Clasificación del coche autónomo en función del nivel de autonomía

Los coches autónomos se clasifican según su nivel de autonomía, es decir, el grado de independencia que tiene el coche respecto al conductor.

La primera clasificación en este sentido la estableció la NHTSA en 2013, la agencia de seguridad en el transporte de EEUU, a través de una escala del 0 a 4.

A medida que han ido evolucionando los sistemas, surgieron nuevas clasificaciones y forma de evaluarlas, hasta llegar al método actual que se usa prácticamente en la totalidad de los casos, y el más extendido. Estamos hablando del estándar SAE J3016, cuya ultima revisión tuvo lugar en 2016.

Esta clasificación intenta agrupar todas las que han ido surgiendo en los diferentes países, dando unas guías de evaluación recomendadas, pero que cada marca puede utilizar o no según sus interesas.

En esta guía se establecen 6 niveles de conducción autónoma, que van desde el 0 al 5. Estos niveles solo establecen la capacidad mínima que debe tener el vehículo para alcanzar cada uno de los niveles, y de las funciones que debe automatizar.

  • Nivel 0. Sin ninguna automatización.
    • El conductor es 100% responsable de todos los elementos y disposiciones de la conducción.
  • Nivel 1. Asistencias básicas a la conducción.
    • El vehículo tiene elementos básicos que ayudas o liberan de tareas sencillas al conductor.
    • Puede ser la automatización del mantenimiento de la velocidad o de la trayectoria, pero solo uno de ellos.
    • El resto de las tareas siguen siendo responsabilidad del conductor.
    • No existe sistema de detección alguna ante obstáculos, objetos o acontecimientos durante la conducción de forma automática.
    • La asistencia solo puede ser usada en condiciones ideales.
  • Nivel 2. Automatización parcial.
    • Está automatizado tanto el mantenimiento de la velocidad como de la trayectoria.
    • Se libera al conductor de las funciones relacionadas con el movimiento del vehículo.
    • No existe sistema de detección alguna ante obstáculos, objetos o acontecimientos durante la conducción de forma automática.
    • La asistencia solo puede ser usada en condiciones ideales.
  • Nivel 3. Automatización condicionada de la conducción.
    • Al igual que en el caso anterior, se controla tanto la velocidad con la trayectoria de maneta autónoma.
    • Ya se cuenta con sistema de detección de objetos y situaciones de la conducción, así como obstáculos.
    • El sistema puede funcionar sin interacción del conductor a menos que el sistema lo requiera o haya una situación potencial de riesgo que requiera su intervención. Este aviso debe ser proporcionado con suficiente antelación para que el conductor tenga tiempo de reaccionar.
    • Solo permitido su uso bajo ciertas condiciones.
  • Nivel 4. Automatización caso completa de la conducción.
    • Al igual que en el caso anterior, se controla tanto la velocidad con la trayectoria de maneta autónoma.
    • Se dispone de sensores suficientes para dar una respuesta compleja ante situaciones y obstáculos, reaccionando de forma completa ante estos.
    • El vehículo cuenta con un sistema alternativo en caso de que le principal falle o no se encuentre capacitado para tomar el control. Este sistema alternativo no permite todas las funcionalidades de la conducción, pero sí las suficientes como para manejar el vehículo hasta una zona segura donde detenerse.
    • Puede haber situaciones en las que el sistema no tenga un desempeño apropiado y no pueda conducir.
  • Nivel 5. Automatización completa.
    • Al igual que en el caso anterior, se controla tanto la velocidad con la trayectoria de maneta autónoma.
    • Está completamente automatizda la respuesta ante imprevistos de la conducción u obstáculos.
    • Se dispone de sistema de respaldo capaz de tomar el control hasta detener el vehículo.
    • No existe limitación para el uso del sistema y puede ser empleado en cualquier condición, como haría un humano.
    • No es necesaria la presencia de personas en el interior del vehículo.

Modelos actuales de coches autónomos

Cada vez podemos encontrar más modelos de coche autónomo en el mercado, con diferentes grados de autonomía. Dentro de la clasificación antes dispuesta, podemos encontrar casos de vehículos de diferentes niveles.

En el nivel 0 estarían situados casi todos los modelos existentes en el mercado tanto económicos como antiguos, los cuales no disponen de ninguna asistencia y requieren de una actuación 100% del conductor. También se incluyen en este grupo los que tienen asistencias como, por ejemplo, frenado de emergencia o mantenimiento de carril o de velocidad.

Si estos vehículos añaden la función de control de crucero adaptativo, estaríamos hablando de nivel 1, ya que es capaz de mantener la distancia al vehículo precedente de manera automática. Se incluyen igualmente los que incorporan la capacidad de aparcamiento asistido si solamente actúa sobre el giro de las ruedas. En esta categoría también existen gran cantidad de vehículos en el mercado.

En el nivel 2 existen menos modelos contenidos en esta categoría. Son sistema orientados a su uso en autopista, bastante más elaborados que permitan la reacción automática ante las condiciones del tráfico, que puedan incluso detenerse en los atascos. Las marcas más representativas con sistemas de esta índole podrían ser Mercedes-Benz (Drive Pilot), Nissan (ProPilot), Volvo (Pilot Assist), Audi o BMW. Por último, si el sistema de aparcamiento asistido controla adicionalmente el acelerador, también están incluidos en este nivel.

En el nivel 3 de conducción autónoma son discretos los casos de marcas o modelos que lo incorporan. El más conocido es Telsa con su Autopilot, que permite predecir las condiciones del tráfico en ruta e incluso cambiar de carril para adelantar sin intervención del conductor, sin limitarse su funcionalidad a las autopistas.

Para el nivel 4 de autonomía es extremadamente difícil encontrar modelos comerciales, ya que, aunque muchos de ellos están en desarrollo, todavía no se comercializan. El más importante es el de Google, que lleva acumulados muchos kilómetros conduciendo autónomamente y cada vez está mas cerca de ser una realidad.
Al igual que en el caso anterior, solo existen prototipos de vehículos con nivel 5, y el más avanzado es nuevamente el de Google. Existe una variante de este modelo sin volante ni pedales, que ha sido probado para recorridos cortos y en condiciones ideales.

Previsión futura sobre coches autónomos

Es complicado realizar previsiones de cómo va a avanzar la evolución de estos sistemas, dado que cada marca comparte sus horizontes de manera muy etérea. Lo que si está claro es que la implementación de la conducción autónoma tiene que ir de la mano de una concienciación de los conductores, para evitar accidentes por no estar el conductor atento a los posibles eventos.

De momento, se prevé que de aquí a 2025 salgan al mercado la gran mayoría de modelos con hasta nivel 3 de autonomía, lo que ayudaría a sentar las bases de la nueva legislación que tiene que ir de la mano de estos avances.

De momento, desde este verano la ONU ha firmado un reglamento para limitar el uso de los vehículos autónomos de nivel 4 y 5 y evitar su funcionamiento cerca de peatones. Según este documento, por ahora solo podrán activarse estos sistemas (nivel 4 y 5) en las vías donde no se permita el tránsito de peatones, ciclistas o similares.

También deberá haber una separación física entre sentidos de circulación, con una velocidad limitada a 60km/h. Por último, será obligatorio que todos los pasajeros están correctamente sentados y con el cinturón abrochado.

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